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El niño de Sejenane.

El niño de Sejenane.

El niño de Sejenane, nos mira con cara de asustado.
Se asusta de los pañales que llegarán algún día, igual que han llagado los bidones de agua y los utensilios metálicos y de vidrio que han cambiado por sus piezas de barro.
Se asusta de que vengamos a llevarnos las cerámicas que hace su abuela, sus padres han aprendido de ella esa manera de realizarlas.

Él ya ha jugado con el barro y ha pisado las boñigas secas de vaca.
Detrás de sus lágrimas recientes hay una gran sonrisa de vida e inocencia, de alegría y naturaleza.

Ojala siga jugando toda su vida con el barro.

Túnez 09 (2)

Túnez 09 (2)

En el patio del edificio con delegados de la artesanía en Túnez, el director del centro y Moez, mi traductor.

Vaya palacio que tenía el ceramista, yo estoy convencido de que nuestra profesión volverá a considerarse, como se merece, por estas tierras mediterráneas algún día no muy lejano.

Túnez 09 (1)

Túnez 09 (1)

Ayer, mi primer día de trabajo en Túnez, transcurrió como debía de transcurrir.

En este segundo viaje, me parece que ya no es un país desconocido, personas, lugares, situaciones, ya me son familiares, además esta vez tengo amigos que me llaman, me vienen a ver y me invitan a cenar, todo un lujo en el final de esta primavera calurosa al norte de África.

Ayer la mañana fue de reunión en la Oficina Nacional de Artesanía, presentaciones, proyectos, funcionarios y ordenador.
La tarde de visita al Centre National de la Céramique d’Art, lo mejor el espacio, parte se puede ver en la foto.

El edificio fue en el siglo XV la casa de Sidi Kacem, un ceramista andalusí tremendamente reconocido en vida. Está enterrado en una estancia repleta de azulejos de cuerda seca de la época, bajo el Corán y unos arcos de herradura donde parece que allí nadie se podría morir.

El espacio alberga además un taller de cerámica donde unos cuarenta alumnos aprenden relajadamente los misterios de la arcilla.

También alberga un museo de piezas arqueológicas con las vitrinas vacías ya que las piezas están en Cartago en fase de Restauración.

Viaje a Túnez.

Viaje a Túnez.

Hoy viajo a Túnez,
esta noche dormiré en la costa mediterránea de África.
Iré contando.

La bandeja trasera y su estética.

La bandeja trasera y su estética.

Toda una estética, el sombrero de paja de Benidorm y el perro con la cabeza móvil.
Una iconografía espectacular, vivan los detalles de nuestras vivencias diarias, viva el protegernos del sol, viva cuidar y disfrutar de esos mínimos detalles que son tan grandes en nuestra retinas y en nuestro corazón.

El coche del desierto (de los monegros).

El coche del desierto (de los monegros).

El mundo está vivo.
He encontrado el coche del desierto en la puerta de mi casa.
Las obras de la urbanización me descubren otros mundos que están en este, junto a nosotros, un placer visual. La estética, el cariño, el cuidado, dignifican a la maquina convirtiéndola en humana gracias a su cuidador.

Hoy que todo es pasajero del consumo, nadie cuida a su burra, a su caballo, a su vehículo, solo cuidamos nuestro exterior, nuestra imagen del momento, pasajera, material, de marcas, colonias y tonterías…

Fresas.

Fresas.

A veces (me parece), consigo desconectar de la actualidad cerámica, como esta tarde cogiendo fresas en el rincón más wabi-sabi del jardín.

En compañía de fuertes ventoleras, bochornosas.

El rojo provoca, incita y desafía.

Sin duda el jardín es el arte mas vivo. Se transforma en cada momento, cambia día a día,
Y siempre reclama…¡Tócame!

Fin de CERCO, ¿Existe vida después de la cerámica?

Fin de CERCO, ¿Existe vida después de la cerámica?

Fin de semana intenso, de amigos, de abrazos, de barros, de idiomas, inauguraciones, cervezas y vinos, tarjetas y catálogos, fotos, historias, muchas historias.

Fin de semana de amigos que esperan que llegue el lunes para abrir este blog y descubrir que está pasando a mi alrededor. A muchos os he puesto cara, María, Olga, José, Miguel, Fina, Eli,…gracias por compartir mis historias.

Hoy el lunes aparece borroso, con mucha información en mi cabeza, ya sabéis que el fin de semana ha sido intenso. Hay que reposarlo todo, fotos, miradas y caras, momentos…para que vuelvan a surgir, poco a poco.

Por lo pronto el lunes aparece con dos de los cinco gatitos que corren por el jardín, sin duda existe vida después de la cerámica.

San Mateo, ocho y media de la mañana.

San Mateo, ocho y media de la mañana.

Así pinta la primavera al inicio de la semana.

Se han acabado las fiestas pequeñas de San Mateo, comidas, bailes, vacas y vermut; y las amapolas allí, en su sitio, gritando al cielo.

Casi siempre nos creemos el centro del universo, y no es malo; mis hijos con la ilusión de descubrir necesitan acostarse al amanecer, desgaste de ejercicio y alcohol, peñas y música, alimento y juventud.

Y las amapolas allí, en su sitio, gritando al cielo.

Últimas pinceladas.

Últimas pinceladas.

Otro fin de semana largo, de día del trabajo y de la madre que me parió.
Yo le he hecho honores, he trabajado y me he ido con mi madre a comprar flores para el jardín.

He dado las últimas pinceladas a la exposición, la última hornada, los marcos para las placas y jardín, mucho jardín.

A estas alturas ya tengo ganas de inaugurar para pasar página, ahora sólo queda ir descendiendo poco a poco, aterrizar suavemente después del maravilloso vuelo, aunque a veces siento que me gustaría quedarme colgado, seguir allí arriba.

Puente festivo por el taller.

Puente festivo por el taller.

San Jorge permite a los residentes en Aragón, celebrar y relajarse un poquito en este puente festivo del día de Aragón.

En mi caso he conseguido grabar nuestro once programa de radio “Los dichos de la radio”, sobre el tema de la “lujuria”, o dicho de otra manera: la primavera la sangre altera, los amores juveniles, el sexo en la Grecia Clásica, los amantes románticos, la canción de Machín nos ha recordado… “tengo una debilidad”…

En la foto: Mi amigo José Luís ha venido al taller a firmar el retrato que me ha dibujado para el catálogo de la exposición.
“Touch Me” figura en el bocadillo.
Nos hemos dado un par de abrazos.
Ya tengo que ponerme las pilas para la recta final, dentro de diez días tengo que comenzar a montar la exposición.
Piezas, títulos, medidas, precios, ya me están reclamando todos los detalles.

¡Tócame, Touche moi, Toccami, Dotknij mnie, 打动我, Toca-me, Raak me aan, Touch me, 私に触れてください, berør meg, троньте меня, Rör mig, Rühr mich, ΠΙÁΣΕΜΕ, Diraj me,…!

La primavera, una buena excusa para Tocar.

(¿Tienes mas traducciones?, gracias.)

Mirador de San Juan. 2009

Mirador de San Juan. 2009 Con Lourdes y mis padres, a dos horas de casa entre autovía y aire acondicionado, nos seguía esperando la maravillosa vista de la cordillera esta vez con abundante nieve.

Treinta y tres años han pasado desde mi primera visita al mirador de San Juan, algo ha cambiado: el escenario (la piedra y la valla), el tamaño de los árboles, la vegetación, el pelo de mi cabeza, la cámara de fotos, la restauración del monasterio,…

Entonces, no sabía que me iba a dedicar a la cerámica, ahora con la perspectiva del tiempo tengo que agradecerle, tal vez a la energía de aquella piedra donde apoyaba mis codos, la elección profesional para mi paso por esta vida, el espíritu de la sorpresa todavía permanece.

Es curiosa la sensación de esta perspectiva, me parece no haber crecido todavía.
Dentro de treinta y tres años, podré tener la edad de mi padre. Tal vez regrese a este paisaje, a esta piedra, al olor de esos árboles, a lo verde.

Mirador de San Juan. 1976

Mirador de San Juan. 1976 1976, mes de junio.
Con mi amigo Paico fuimos a montar las tiendas de campaña al camping de Stª Cilia para el veraneo de su amplia familia.
Paco, recién estrenado el carnet, le encantaba conducir de noche y lloviendo si era necesario. La Citroen ranchera nos subió hasta San Juan de la Peña, nuestras zapatillas y las mangas cortas eran una minucia comparada con nuestras ganas aventureras.

Las pequeñas cuestas, la lluvia y el olor de los sobacos eran imperceptibles para nosotros. Las cercanas piedras románicas de Santa Cruz de la Serós, las descubriría en las clases de historia del arte de la escuela Massana, donde aquel mismo año en septiembre comencé los estudios.

Mirador de la Carrasqueta.

Mirador de la Carrasqueta.

Otra de Miradores.
Se va acercando la fecha de mi próxima exposición, la presión en el taller aumenta, el barro, las manos, los detalles,…
Lo más recomendable es irse de “Miradores”.

Desde el Mirador de la Carrasqueta, vemos las Casas de Esper bajo la sombra de una hermosa carrasca, allá abajo el mirador nos señala otra carrasca centenaria.
De vuelta a casa dejamos al fondo el prepirineo con el cielo bastante revuelto.

Mirador de Leciñena.

Mirador de Leciñena.

Cuando el aire del taller seca poco la arcilla, es recomendable salir a respirar.

En el mirador de Leciñena el cierzo me manda abrigar, mis pulmones lo agradecen, la vista se deleita con el verde monegrino.
He subido para intentar ver, al fondo, la nieve.

¡Que placer!, a veinte minutos de casa.

Semana Santa; se acabó.

Semana Santa; se acabó.

Nunca las vacaciones impuestas han sido de mi predilección.

Hace ya tiempo decidí escoger mi tiempo libre u ocupado.
Han sido días de taller, de Rodríguez, de dormir, de parto de gata, de nada, de jardín, de lluvia y goteras, de ordenador y taller, de lluvia y avería de coche, de relajo y taller, de paseos y jardinería, días de Semana Santa.

En la foto aparece mi Semana Santa particular; los jazmines recién plantados que he empalado estos días. ¡Qué cruz!

Caracol.

Caracol.

Por algo se le llama caracol.

Esta mañana los primeros rayos del sol me han dibujado la trayectoria nocturna del caracol.
En la rampa de cemento, la mucosa delatora ha conducido al caracol a diestro y siniestro, hasta que extenuado, se ha recogido en su concha a echar un sueñecito.
Al caracol le pasa como a muchas personas en Semana Santa, que no tiene claro a donde ir, la cuestión es salir… por que ha llegado la primavera, eso es buena señal, pronto podré empezar a coger caracoles.

Por eso se le llama caracol, porque caracolea.

Parto en luna llena.

Parto en luna llena.

De parto. Ayer ya llevaba tres, hoy a amanecido con cinco ( que se vean).
Como la vez anterior, nuestra gata ha parido en noche lluviosa, de aire y de frío.

Hay de todos los colores, ya se sabe:
¡Madre no hay mas que una!

Domingo de ramos.

Domingo de ramos. Anteayer me hizo ilusión comprar los adornos de la palma de ramos en las calles de Zaragoza.
Ayer corte del olivo las ramas escogidas.
Hoy mi procesión particular ha sido hasta casa de mi madre para mostrarle el ramo a ella.

No comparto la pasión, pero me encanta la tradición.
“El domingo de ramos, el que no estrena no tiene manos”.
¡Cuantas cosas he estrenado hoy, Dios!

Un año más, los tulipanes.

Un año más, los tulipanes.

Un año más, los tulipanes surgen, se alinean, despegan desafiando al cierzo de la estación.
Es la primera provocación de mi jardín, tiesos, abriendo y cerrándose.
Son el anuncio, los fuegos inaugurales de la expo, en cámara lenta, queriendo calar su rojo provocador.
Y lo verde como espadas, salpicando la sangre de nuestros corazones.