Alfar Mudéjar siglo XXI. Catálogo. Texto del consejero.
Hablar del Mudéjar, es hablar de Aragón, de nuestra historia, pero sobretodo es hablar de artesanía, de esas manos artesanas que nos han dejado hermosas muestras en torres, capillas y palacios de nuestro rico patrimonio aragonés.
El paso del tiempo nos demuestra que el trabajo minucioso de alarifes y ceramistas, arquitectos o herreros, realizado con vocación y delicadeza puede persistir ante cambios culturales, políticos, religiosos y estéticos.
Fernando Malo, maestro artesano de nuestra tierra mudéjar, nos sirve de hilo conductor entre la tradición alfarera de finales de la Edad Media hasta nuestro siglo XXI. Su taller en San Mateo de Gállego, cuenta con 18 años de experiencia en la restauración de monumentos donde la presencia de la cerámica se hace notable, La Seo de Zaragoza, el palacio de la Aljafería, la catedral de Tarazona o torres como la de Ateca o Utebo, son alguno de los ejemplos mas significativos.
Este Alfar del siglo XXI también apuesta por la creatividad artística, el diseño y las nuevas tecnologías, recordándonos la importancia que debe tener la presencia de la artesanía en nuestra sociedad actual, en la arquitectura, en la decoración, en nuestra vida cotidiana, en nuestro entorno.
Desde el Departamento de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón a través del Centro de Artesanía de Aragón se inicia este proyecto expositivo y didáctico que pretende mostrar las raíces de la cerámica mudéjar, un proyecto emprendedor, itinerante, para compartirlo en escuelas, municipios, dentro y fuera de nuestra tierra aragonesa, porque la artesanía no tiene fronteras.
Arturo Aliaga López
Consejero de Industria,
Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón.
El primer cuerpo tiene adornos de esquinillas y rombos, con un grosor en sus paredes de 1,60 mts., el segundo presenta rombos y arquerías quebradas, y un grosor de muros de 1,50 mts., el tercero muestra óculos, rombos y vanos de medio punto, una anchura en sus paredes de 1,10 mts., en este cuerpo se encuentra situado el campanario, el cuarto presenta la misma decoración, y hasta el final de la torre una anchura en sus muros de 70 ctms.; y finalmente el quinto, además de los óculos, tiene dientes de sierra y un chapitel añadido presumiblemente en el siglo XVIII .
La catedral del Salvador de Zaragoza son palabras mayores.