Turismo y cerámica en Zaragoza. (3)

Esculturas de Manolo Valdés (mal ubicadas a mi gusto en las aceras) me hicieron detener para mirar hacia arriba y contemplar esta esplendida fachada.
Edificio de Correos, año 1926, arquitectura neomudéjar, azulejo geométrico verde y blanco, columnas y platos torneados en verde.
Un lujo para la ciudad.
¡Ojala se ponga de moda el neo-re-neo-mudéjar y nos encarguen fachadas del siglo XXI!
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