Blogia
fernandomalo

Fin de fiestas.

Fin de fiestas.

Fin de Fiestas.
Por fin.
Aunque la fiesta del mes de agosto, en esta, nuestra sociedad, parece calurosamente indefinida.

No hay ningún mes mas tonto, insulso y poco fructífero como este octavo mes del año, donde parece ser que sólo se puede hacer, el no hacer nada o casi nada.

Las fiestas anuales para celebrar la cosecha o el esfuerzo realizado durante todo el año, las fiestas para degustar los mejores manjares y poder excederse con las bebidas espirituosas elaboradas con mimo artesano.
Aquellas fiestas de baile y cohetes, esperadas durante los doce meses.

Ahora con alevosía y nocturnidad, las podemos disfrutar cada fin de semana sin tener que buscar excusas para celebrar; incluso si es menester brindaremos entre semana, miércoles o jueves…
Bodas, bautizos, comuniones, aniversarios, aprobados, reencuentros familiares, o que me ha parido la gata, son buenas razones para celebrar nuestra fiesta particular; comida, bebida y sonrisa, los signos externos mas recurridos.

*En la foto: Traslado de la Virgen del Rosario en San Mateo. Uno de los actos mas tradicionales, compartido y eje de las fiestas del pueblo.

De entre toda la fiesta, me encanta la tradición que perdura, los detalles que pasan de generación en generación contando historias y vivencias, folklore popular que une ideas y personas, esfuerzos colectivos y estética del respeto.

Virgen, iglesia, baturras, priores, cogederas, procesión, dance y gaiteros, vermut y horchata, autoridades y paisanos,…
Muchas palabras que las tenemos que sentir y guardar con cariño como los botijos de Agost.

0 comentarios